El pícaro jugador de ping-pong
El tándem de directores formado por los hermanos Safdie se separó tras el cortometraje “Goldman y Silverman”. Mientras que Ben estrenó hace unos meses “The smaching machine”, Joshua escribió y dirigió este largometraje estadounidense que se estrenó en cines españoles a últimos de enero. Marty Mauser, un joven buscavidas vendedor de zapatos que juega al ping pong con una ambición desmesurada, está dispuesto a todo para cumplir su sueño y ser el mejor jugador estadounidense en los torneos. Con ayuda, entre otros, de la estrella de cine Carol Dunne, demostrará al mundo entero su grandeza.
Este es un notable drama biográfico con un fondo de comedia que narra la vida de un prodigio del ping-pong en la Nueva York de los años cincuenta durante unos nueve meses desde el inicio hasta la parte final. Cuenta la historia sobre la obsesión de un perdedor, el ascenso fallido de un jugador y describe la miseria de un sueño con maneras de timo. Lo que podría haber sido un biopic deportivo convencional se transforma en un viaje frenético y a contrarreloj por precisamente poder competir en el juego, por lo que me alegra haberlo visto ya que me esperaba una propuesta más típica sobre un deportista que lucha por conseguir su objetivo. La película puede recordar al cine de Martin Scorsese, en concreto por ejemplo a “El lobo de Wall Street” por el montaje ágil y que su protagonista hace de todo incluso arrastrarse por el suelo y el personaje principal, basado libremente en el jugador real Marty Reisman, guarda cierto parecido con Bobby Fischer. Me suelen gustar los personajes que tienen una determinación concreta a conseguir, ya que dan un mensaje al espectador de que el esfuerzo y al perseverancia llevan a lograr las metas personales.
La vibrante película resulta adrenalínica a través de un montaje hiperactivo y tiene una vitalidad narrativa a pesar de sus dos horas y media de metraje que contribuye a que el visionado no se haga pesado sino muy entretenido aunque a priori por el tipo de historia de relativo interés tenía mis reservas. Tengo que decir que acertadamente hay algún momento más tranquilo y silencioso pero sobre todo hay algunas escenas histéricas que pueden saturar un poco al espectador. La cinta destaca en los apartados técnicos con una fotografía a cargo de Darius Khondji con texturas de 16mm y colores saturados (que recuerda al cine de los setenta) y la música compuesta por Daniel Lopatin mezcla jazz experimental y ritmos percusivos e incluye éxitos de los años ochenta como la canción “Forever Young”. Además, cabe señalar el logrado diseño de producción ambientado en los años cincuenta del siglo XX aunque tal y como está contada la historia el director logra que el espectador olvide la época en que sucede. En este sentido, me parece interesante el contexto histórico pocos años después del fin de la II Guerra Mundial sobre la relación entre el país ganador EE.UU. y el país perdedor Japón en el conflicto.
La cinta está protagonizada por un enérgico Timothée Chalamet en un personaje arrogante, seguro de sí mismo pero vulnerable (quizás el mejor de su carrera hasta ahora), bien acompañado de una recuperada Gwyneth Paltrow como Kay Stone, una actriz en horas bajas, Odessa A’zion (“Hellraiser”) como Rachel, amante humilde de Marty, Fran Dreschner como Rebecca Mauser la madre del protagonista, el rapero Tyler , the Creator como Willy un amigo de Marty, Abel Ferrara en un breve papel como el villano de la función Ezra Mauser-Mishkin y cuenta con Emory Cohen con sobrepeso como Ira Mezler el marido de Rachel.
“Marty supreme” se ha convertido en la cinta más taquillera producida por A24, está presente durante la temporada de premios y Chalamet es favorito como mejor actor: el título fue elegido entre los diez mejores del año por el National Board of Review, Chalamet ganó el Critic choice a mejor actor de 8 nominaciones incluyendo mejor reparto y banda sonora y el Globo de oro a mejor actor en comedia, el film obtuvo nueve nominaciones a los Oscar incluyendo mejor película, dirección, guion original, montaje, fotografía, diseño de producción, vestuario y dirección de casting, once nominaciones a los BAFTA incluyendo mejor actriz secundaria para A’zion y maquillaje y peluquería, y fue nominado a The Actors a mejor reparto, actor y actriz secundaria.
Valoración: 8
Lo mejor: la entrega de Chalamet y el rechazo al biopic al uso.
Lo peor: alguna escena quizás demasiado intensa.
La escena a la que me refiero es en la habitación del piso del amigo de Marty donde iban a quedarse a dormir él y Rachel embarazada. No obstante, todo el episodio con el perro de Ezra Mauser-Mishkin me parece estupendo.
Creo que la subtrama de la relación entre Marty y Kay Stone no está muy bien desarrollada. Entiendo que ella se acuesta con él quizás para sentirse más joven y llega a ayudarle a conseguir dinero para poder viajar a Japón y competir. Sin embargo, después de que un policía les pilla en un lugar público y ella vuelve a reunirse con su marido, no se explica bien por qué acaba llorando en su habitación: la única explicación es que tiene que justificar la ausencia del collar que ha dado al policía y que su entorno ha descubierto su relación con Marty.
Por último, el director evita hacer un drama biográfico convencional incluso en el final sin títulos de crédito explicando como en la Wikipedia que el personaje principal está inspirado en Marty Reinsman.

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