Entre los días 15 y 26 de abril se celebró el festival internacional de cine de Buenos Aires con sedes en el Centro cultural 25 de mayo, el Cine Arte Cacodelphia, el Cine Gaumont y el Cine Teatro Alvear.
En la apertura se vio Orgullo y prejuicio, mientras que en la clausura Letras robadas.
Primeramente, en la competencia argentina se vieron los films Emi y No matar, por ejemplo, y en la competencia internacional, títulos como Un balcon à Limoges, Sciatunostro/Ebb and flow, Nosso segredo, La lucha, Linka Linka, La peluca,
En segundo lugar, en la sección Vanguardia y género se vio Balearic y Piedras preciosas, en el apartado Trayectorias, películas conocidas como El extranjero, Duse, The loneliest man in town, Blue moon, así como Un film fatto per Bene y Beaucoup parler.
En tercer término, en el ámbito Noches especiales estuvieron filmes como Yiya Murano: Muerte a la hora del té, en Familias cintas como Orphan, Dry leaf, Una película de miedo, y en el apartado de Matías Szulanski, títulos como Orgullo y prejuicio y Cuento de verano.
En cuarto lugar, en el apartado Cine sobre cine se vieron películas como Barbara forever y Eric Rohmer, esprit d'enfance, en Hacerse grande, Los domingos y en el ámbito Música, El infierno está encantador: Gulp. 1985.
En quinto término, en la sección Óperas primas se pudo ver la cinta La cronología del agua y en el ámbito Políticas, Militantropos.
En sexto lugar, en la sección Retrospectiva dedicada a Pere Portabella se proyectó Informe General II - El nuevo rapto de Europa, en Foco de György Pálfi, Hen y en Foco Angel Santos, Así llegó la noche.
Este año los premios a la trayectoria recayeron en Raúl Perrone y Ana Poliak.
Hay que apuntar que el Jurado de la competencia oficial internacional contó con György Palfi y Catalina Saavedra y el Jurado de la competencia oficial argentina con Anahí Berneri y Christoph Friedel.
En esta vigésimo-séptima edición, sobre el palmarés, en la competencia argentina, el mejor cortometraje fue “Yegua” de Virgina Scaro, hubo menciones especiales para “El estirón” de Guido Montini y “Cuarto de flores” de Sofía Guerrini, como mejor actuación fueron premiados Gonzalo y Javier García-Pelayo por “In the Sentimental Lugo”.
En la competencia internacional la coproducción belga “Foret ivre” de Manon Coubia ganó el premio al mejor largometraje, fue reconocida con el Gran premio la coproducción vietnamita “Hair, paper, water…” de Nicolas Graux y Truong Mihn Quy, el film argentino “Queda en mí” de Rafael Nir fue reconocido como mejor cortometraje, obtuvo el premio especial del jurado el filme español “La lucha” de José Alayón que también se llevó el premio SIGNIS, el premio al mejor largometraje de la Competencia Oficial Internacional y el premio a la mejor dirección de arte de largometraje en esta sección. Como mejor actuación fue distinguida Katia Pascariu por la coproducción rumana “Sorella di clausura” de Ivana Mladenovic, con menciones especiales para el film uruguayo “Bicho” de Nicolás Sequeira y Diego Acosta y el mexicano “La peluca” de Emiliano Rocha Minter
En la competencia Vanguardia y género el filme tailandés “Are We Monsters?” de Thunska Pansittivorakul ganó como mejor cortometraje, el francés “Vade Retro” de Antonin Peretjatko como mejor largometraje, la coproducción eslovaca “Tourists” de Mária Kralovič obtuvo el premio especial del jurado, fue premiado como la mejor actuación Jean-Christophe Folly por “Gavagai” de Ulrich Köhler. También hubo menciones especiales ex aequo a los cortometrajes el francés “A la dure” de Pascale Bodet y el mexicano “Lo que dura la noche” de Rodrigo Alonso Kahlo, a Tamara Leschner por su actuación en el film argentino “Sí, cambio” de Juan Morgenfeld y al elenco del film alemán Phantoms of July de Julian Radlmaier.
En cuanto a los premios no oficiales, la coproducción chilena “Hangar rojo” de Juan Pablo Sallato obtuvo el premio de honor, la Asociación Argentina de Coloristas Audiovisuales (AAC) dio el premio al mejor tratamiento de color en largometraje de la Competencia Oficial Argentina y una mención especial a la coproducción argentina “Los nadadores” de Sol Iglesias. La Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina (ACCA) otorgó el premio al mejor largometraje en la Competencia Oficial Argentina para la coproducción argentina “Emi” de Ezequiel Erriquez y también dio la Asociación de Productoras y Productores de Locaciones Audiovisuales de Argentina (APPLAA) el premio al mejor diseño de locaciones en largometraje de la Competencia Oficial Argentina. El premio al mejor tratamiento de color en cortometraje de la Competencia Oficial Argentina recayó en “Mortemburgo” de Oliverio Sisso.
A continuación, destacamos los siguientes títulos que formaron parte en varias secciones de esta edición del festival BAFICI de Buenos Aires:
Plata o mierda
Uno de los títulos señalados de la competición argentina es el primer largometraje codirigido por Toia Bonino y Marcos Joubert tras el cortometraje “Engomado”. Marcos está preso y su posesión más valiosa es un celular que su novia pasó de contrabando. Con él graba y envía videos a Toia. De ese intercambio nace Plata o mierda, un retrato de la vida en prisión y del vínculo que ambos construyen para no dejarse vencer por el encierro. La película argentina es un docudrama carcelario sobre la vida en prisión que se basa en las imágenes de Joubert y la edición de Bonino que ganó el gran premio y el DAC - Directores Argentinos Cinematográficos le dio el premio a la mejor directora argentina de largometraje de todas las competencias oficiales.
Los días posibles - Trilogía sobre la ternura
Este largometraje es el coescrito dirigido por Rodrigo Guerrero, responsable de “Siete perros”. Martín y Mariano, dos amigos muy cercanos en la adolescencia, se reencuentran luego de 25 años sin contacto. Mucho tiempo pasó y sus vidas hoy son muy diferentes. La potencia de un encuentro inesperado hará que no puedan separarse por 24 horas. Este noble drama argentino filma un proceso, implica al espectador y obtuvo el premio especial del jurado.
Te amo, Antoño
El siguiente título es el primer largometraje coescrito y dirigido por la actriz Tamara Leschner que fue reconocida como mejor dirección. Carla está triste porque su novio, Antoño, la dejó. Laura, su amiga, la pasa a buscar y le propone ir en bici a las afueras de la ciudad para despejarse. Esta es una comedia argentina ligera que se mueve entre lo absurdo y lo naïf, está interpretada por la propia Leschner y Julieta Tramanzoli.
Gente de la ruta
En el debut escrito y dirigido por Lucas Koziarski, Gladys huye de su marido y se refugia con sus hijos en Oberá, al norte de Argentina. Entre rutinas y visitas, la vida es atravesada por la oscuridad del barrio, los controles policiales nocturnos y la desaparición de mujeres que trabajan en la ruta. Este drama realista con el trasfondo de la violencia de género obtuvo una mención especial en la competencia argentina. La Federación de Escuelas de Imagen y Sonido de Latinoamérica (FEISAL) otorgó el premio a la mejor dirección latinoamericana de hasta 35 años de todas las competencias oficiales y el premio a la mejor dirección de fotografía de largometraje de la competencia oficial argentina.
En el campo los días son más largos
Podemos señalar el primer filme escrito y dirigido por Elina Firpo. Una familia se muda a una casa en el campo. Entre siestas, viento y caballos, las estaciones pasan y cada uno se acerca a la naturaleza. A Iñaki, el menor, le cuesta más: deberá enfrentar sus miedos para dejar la niñez y empezar a entrar en el mundo adulto. Este es un docudrama argentino sencillo, austero y con sensibilidad.
Machado
Julián Tagle ha escrito y
dirigido su primer largometraje en que Julián filma a su familia materna,
actores de cine y televisión en los años 90, mientras intenta entender qué le
ocurrió a su madre, internada en instituciones psiquiátricas desde hace más de
25 años. Este documental hace un retrato honesto y desordenado de su familia
que recibió el premio del público al mejor largometraje argentino, la SAE / EDA
- Sociedad Argentina de Editores Audiovisuales y la Asociación Argentina de
Editores Audiovisuales
le dio el premio al mejor montaje de largometraje de la competencia oficial argentina.
La amiga de mi amigo
El prolífico Matías Szulanski que cuenta con títulos como “Último recurso” ha coescrito y dirigido este largometraje. Juan vuelve a Argentina tras vivir cinco años en España y se queda en la casa de su amiga Laura, de quien está enamorado. Tras ser rechazado, reaparece Paula, una conocida de hace años que confiesa gustarle, desatando los celos de Laura. Esta es una comedia argentina incómoda de enredo amoroso en blanco y negro.
La hora de irse
El actor y director Renzo Cozza ha escrito y dirigido este cortometraje. Patricio trabaja para sus hermanas y se siente atrapado en una vida que ya no encaja con él. En busca de un cambio, acepta tener una cita con un hombre misterioso. El film argentino con un componente fantástico está protagonizado por el actor Martin Shanly y estuvo en el pasado festival de Berlín.
El tren fluvial
En la competencia internacional se pudo ver el primer largometraje codirigido por el actor Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale. Milo, de nueve años, vive en un pueblo remoto de Argentina donde estudia malambo, una danza folclórica llena de bravura. Es un bailarín excelente, pero su único deseo es escapar del campo en tren hacia el Buenos Aires de sus sueños. La película argentina cuenta un viaje de iniciación, hace un homenaje al cine de Luis Ortega y obtuvo una mención especial para los jóvenes directores.
Silent rebellion
En Suiza, en el año 1943, Emma, de quince años, desafía a la represiva comunidad protestante de su pueblo. Enfrentando la hipocresía moral y la sombra de la Segunda Guerra Mundial, después de que un trauma personal trastorne su vida, deberá encontrar el valor para forjar su propio camino en contra de las expectativas sociales. Marie Elsa-Sgualdo coescribió y dirigió su primer largometraje. Esta coproducción suiza es un drama sobre una adolescente que lucha contra las reglas conservadoras en una pequeña comunidad. El film estuvo en la mostra de Venecia del año pasado, obtuvo los premios del cine suizo a mejor fotografía y montaje de siete nominaciones incluyendo mejor película, interptetación de reparto para Cyril Metzger, guion, banda sonora y sonido. Además, los Autores de Fotografía Cinematográfica Argentina (ADF) le dieron el premio a la mejor dirección de fotografía de largometraje de la competencia oficial internacional.
Los vencedores
Años después de “El espanto” Pablo Aparo ha escrito y dirigido su primer largometraje en solitario. Un director argentino viaja a Malvinas para explorar las huellas de la guerra de 1982. Lo que empieza como un retrato del conflicto se transforma en una inesperada historia de amistad con el enemigo. Esta coproducción argentina es un documental osado e imprevisible que consigue imágenes y testimonios importantes. El film ganó el gran premio ciudad de Buenos Aires a mejor dirección y la Asociación Argentina de Sonidistas Audiovisuales (ASA) dio el premio al mejor sonido de largometraje argentino de la competencia oficial Internacional y la competencia oficial argentina.
Heysel 85
En la sección Vanguardia y género se pudo ver este largometraje dirigido por Teordora Mihai. En el Estadio Heysel, Bruselas, en mayo de 1985, Marie, de treinta años, hija y agregada de prensa del alcalde de Bruselas, asiste a la final de la Copa de Europa entre la Juventus y el Liverpool FC con sus padres. También está presente Luca Rossi, de 31 años, periodista que cubre el partido para la televisión italiana, acompañado por familiares llegados de Italia. Antes del inicio, los hooligans comienzan a lanzar objetos y a abalanzarse contra la hinchada rival. Se produce una avalancha. Decenas de personas mueren; cientos atrapadas, heridas. Se desata el caos. Mientras continúa informando, Luca busca a su familia. Y Marie tiene que sustituir a su padre, quien, borracho y abrumado, ya no es capaz de tomar el mando. Los políticos y la policía se enfrentan a la pregunta: ¿cancelar el partido o dejar que continúe? A medida que se extiende el temor de que detener el partido pueda agravar aún más la situación, se toma una decisión cuestionable. Esta coproducción belga es un intenso drama basado en hechos reales que reconstruye una de las mayores tragedias ocurridas en un estadio de futbol y el reparto cuenta con los actores Fabrizio Rongione y Paolo Calabresi. El film se proyecto en la special gala del pasado festival de Berlín y ganó el premio a mejor dirección en el festival BAFICI.
Lo demás es ruido
En México, la música Tere recibe a su colega compositora Rosa para una entrevista televisiva. Su conversación divaga a medida que llegan invitados inesperados. Una comedia ingeniosa y absurda que ridiculiza la falsedad y la pretensión del mundo del arte, a la vez que honra la amistad femenina. Tras “Cobre” Nicolás Pereda ha coescrito y dirigido esta coproducción mexicana sobre el curioso mundo de la música contemporánea y sus personajes que reflexiona sobre el cine, la música, lo femenino y lo masculino. El film está interpretado por la actriz Teresa Sánchez, estuvo en la sección Forum de la pasada Berlinale y ganó el gran premio en la sección Vanguardia y género del BAFICI de Buenos Aires.
Un hijo propio
En el apartado Trayectorias se vio este largomeraje dirigido por Maite Alberdi tras “El lugar de la otra”. El profundo deseo de ser madre y la constante presión de su entorno empujan a Alejandra a fingir un embarazo. En este documental, Alberdi capta cómo lo que comienza como una simple mentira se convierte en una compleja farsa que Alejandra debe mantener durante meses ante su ilusionado marido y su familia. Atrapada en un fingimiento que la consume, Alejandra se ve empujada a cruzar una línea irreversible, desatando un escándalo mediático que le imposibilita continuar con el engaño. La película mexicana es un docudrama que mezcla la ficción y la realidad y tiene un enfoque simpático. El film se proyectó en la Berlinale special del pasado festival alemán.
Remake
El documentalista Ross McElwee, responsable de títulos como “Bright leaves” escribió y dirigió su último largometraje. McElwee explora el tiempo y la memoria a través de imágenes de su fallecido hijo Adrian, entrelazando su pasado cinematográfico común con un remake inacabado de Hollywood de 'Sherman's March', creando una meditación sobre la pérdida y la documentación. Este documental estadounidense habla de la muerte del hijo del director por sobredosis de drogas en 2016 y reflexiona sobre el dolor, la memoria y los lazos familiares.
Los caminantes de la calle
En el ámbito de Noches especiales se pudo ver este largometraje coescrito y realizado por Juan Martín Hsu tras “La luna representa mi corazón”. Una fiscal y un policía chino siguen escuchas en cantonés para desarticular una poderosa mafia que controla a la comunidad china en Mendoza. Inspirada en hechos reales, la película argentina cruza thriller policial y drama migrante. La propuesta es estilizada y está protagonizada por Victoria Almeida.
Jota Urondo, un cocinero impertinente
Por su parte, en el apartado Artes y oficios cabe señalar este largometraje coescrito y codirigido por Mariana Erijimovich y Juan Villegas (“Las Vegas”). Este es un retrato de Javier Urondo y su mirada incómoda, lúcida y provocadora sobre el acto de dar de comer. Paco Urondo, su padre, fue un destacado poeta y militante político, asesinado por la dictadura militar en 1976. Esta es la historia de Javier, de cómo sostiene Urondo Bar, un restaurante en un suburbio de Buenos Aires, desde el cual resignifica un legado y una pertenencia y los convierte en un acto de resistencia. La película argentina sobre la comida como reservorio cultural y familiar es un documental acerca de un cocinero fuera de las modas que tiene varias dimensiones y estuvo el año pasado en el festival de San Sebastián.
To the Victory!
Valentyn Vasyanovych, responsable de “Atlantis” y “Reflection” escribió y dirigió este largometraje que se vio en la sección Cine sobre cine del BAFICI. Cuenta una historia distópica ambientada en la Ucrania de posguerra, donde un frustrado director de cine lucha por sacar el máximo partido a su vida después de que se le niegue la oportunidad de proseguir su carrera cinematográfica. Alejado de su mujer y su hija, que han estado viviendo en Viena y se resisten a regresar a su país devastado por la guerra, el director intenta encontrar consuelo en su convicción de que los tiempos difíciles pasarán y la vida volverá a la normalidad. Esta coproducción ucraniana es un drama que muestra que en las vidas de las personas afectadas por un conflicto bélico hay emociones contradictorias y quizás la película repite situaciones de autoconmiseración.
Para hacer una película solo hace falta un arma
A finales de 2019 se encontraron en la Universidad de Córdoba decenas de latas con películas realizadas por estudiantes de cine en los años 60 y 70. Hasta entonces, se creía que habían sido destruidas durante la última dictadura militar. Cincuenta años después, esas imágenes vuelven a proyectarse, trasladándonos a un periodo casi desconocido del cine cordobés y a una época de efervescencia política, social y cultural sin precedentes. Cada fotograma excede su intención original, hablarnos de un grupo de jóvenes apasionados por el cine y de los intereses que los movilizaban: la psicología, la militancia, la música, la libertad sexual. Pero la aparición de un extraño personaje vinculado al destino de las latas nos recuerda el abrupto y violento final de los sueños de aquella generación. Este es el segundo largometraje de no ficción escrito y dirigido por Santiago Sein es más que un valioso trabajo de metraje encontrado y hace un homenaje a los estudiantes de cine intentaron describir el conflicto mundo que habitaron pero murieron. El film estuvo en el pasado festival de Rotterdam.
Fuck you! El último show
En el apartado de Música se vio este largometraje realizado por José Luis García cuyo anterior título fue “La chica del sur”. Sumo es una de las bandas más emblemáticas del rock argentino, durante los preparativos y el desarrollo de un concierto histórico: la presentación de su último disco en el mítico Estadio Obras, registrado un par de meses antes de que muriera su líder, Luca Prodan. Este es un notable y visceral largometraje de no ficción de 2024 que fue nominado al premio Sur a mejor documental y gustará a los fans de la banda musical.
La babosa y el caracol
En la terraza de un café, una mujer cuenta la primera escena de una película a dos amigas. Las amigas son Pascale Bodet y Bojena Horackova, ambas cineastas, y también actrices. La mujer que cuenta la historia es Anne Benhaïem, la propia cineasta. En el apartado Romance estuvo el debut dirigido por Anna Benhaïem. Este mediometraje francés es un sencillo documental que hace de la escasez de recursos virtud. El filme de 2024 ganó el año pasado el premio a mejor dirección en el certamen Punto de vista.
La corazonada
No está de más señalar este trabajo escrito y dirigido por Diego Soto tras “Muertes y maravillas”. Nieves regenta una piscina con su hijo Martín. Un verano, un motociclista se enamora de ella. La relación entre ellos no parece funcionar, hasta que un equipo de rodaje llega a la piscina mientras busca localizaciones y la directora decide incluir a Natacha y al motociclista en su película. El filme chileno demuestra la sensibilidad y la empatía de un director que tiene un universo y sello propios.
El silencio antes de Bach (Die Stille vor Bach)
Entre los cortometrajes documentales “Visca el piano!” y “Mudanza” Pere Portabella coescribió y dirigió este largometraje. Johann Sebastian Bach (1685-1750), el gran músico del barroco alemán, se traslada a Leipzig con su familia para desempeñar la función de Cantor en la Escuela de Santo Tomás. Bach, un ferviente devoto y un incansable trabajador, es además modesto y su posición social dista mucho de ser privilegiada. El reconocimiento a su música aún no se ha producido, el talento que imprimirá a sus composiciones irá creciendo con el paso de los años. La grandeza se la otorgarán definitivamente los siglos venideros. Alrededor de este argumento, casi anecdótico, la historia se abre hacia un profundo entramado donde están presentes el arte, la historia y, sobre todo, el trabajo y disciplina que supone la creación musical así como los oficios y pequeñas labores que la rodean. Esta coproducción española es una propuesta más musical que narrativa en que el director intenta trascender al autor y su obra y reflexiona sobre el poder de la música para afectar los prejuicios sociales. El filme de 2007 estuvo en la mostra de Venecia, obtuvo el premio especial del jurado en el festival de Gijón, Alex Brendemühl fue premiado con el premio Sant Jordi al mejor actor español y se recuperó en esta edición del festival BAFICI de Buenos Aires.

























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