viernes, 14 de agosto de 2026

En mar abierto * *

  Como no hay un verano sin un estreno de cine con tiburones, se ha estrenado en cines este largometraje dirigido por Renny Harlin tras tres entregas de “Strangers” y que ya dirigió la divertida “Deep blue sea”. Todo comienza cuando un hombre introduce en la maleta, y sin declararlo, un teléfono móvil defectuoso, y el encargado del aparato de rayos-X del aeropuerto está abstraído con otro teléfono móvil cuando pasa la maleta. Un avión comercial en ruta de Los Ángeles a Shanghai sufre un incendio en pleno vuelo y se ve obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en aguas infestadas de tiburones. Esta coproducción estadounidense es un thriller de serie B que tiene un  guion poco original, carece de tensión, tiene tópicos de este subgénero y se nota que los tiburones están generados por CGI. Aunque la propuesta está coescrita por tres guionistas (de seis) de 'Carnada’ (2012), la que nos ocupa es mejor que el cine de “sharksploitation” y puede funcionar cuando esté disponible en streaming en un plataforma. El filme está interpretado por Aaron Eckhart, Ben Kingsley y Molly Belle Wright (“Omaha”) y el próximo título de Harlin será la coproducción española “Black tides” con un reparto internacional. 


 

La patrulla canina: la dino película * *

  Se ha estrenado en cines este largometraje dirigido por Cal Brunker, responsable también de las dos entregas anteriorfes de “La patrulla canina”. Después de que su barco quede atrapado en una misteriosa tormenta, los cachorros de la Patrulla Canina naufragan en una isla tropical inexplorada repleta de dinosaurios. Allí conocen a Rex, un cachorro que lleva años varado en la isla y que se ha convertido en un auténtico experto en todo lo relacionado con los dinos. Cuando el archienemigo de la Patrulla Canina, el alcalde Humdinger, comienza a explotar la isla de forma imprudente con la intención de aprovechar sus recursos naturales, provoca accidentalmente la erupción de un enorme volcán inactivo. Los cachorros de la Patrulla Canina se enfrentan a sus rescates más importantes hasta ahora y deben detener a Humdinger antes de que la isla desaparezca. Se trata de la tercera película a partir de la serie infantil canadiense. Esta coproducción estadounidense de animación y aventuras dirigida al público infantil ofrece cachorros, vehículos y dinosaurios. La propuesta es encomiable visualmente y da lo que se espera de ella aunque parece calculada y le falta encanto. El filme cuenta con las voces originales de McKenna Grace, Jennifer Hudson y Paris Hilton y es llevadero para que los niños pasen un rato estas vacaciones veraniegas. 


 

El síndrome Rembrandt * *

  Un título estrenado en la cartelera española la semana pasada es el coescrito y dirigido por Pierre Schoeller, codirector de la miniserie “En la sombra” y su anterior largometraje fue “El pueblo y su rey”. Claire y Yves son una pareja de ingenieros en la industria nuclear francesa. Después de visitar la Galería Nacional, Claire desarrolla una extraña conexión emocional con las pinturas de Rembrandt y empieza a cuestionar la seguridad de los reactores EPR. Yves ya no entiende a la mujer con la que ha compartido su vida personal y profesional durante más de veinte años, pero, como ella, percibe el vago y profético presentimiento de un desastre inminente. Esta coproducción francesa es un pasable thriller dramático que tiene una premisa interesante, habla de la relación entre las pinturas de Rembrandt y las centrales nucleares y provoca cierta inquietud. Sin embargo, la película resulta opaca, tiene una grave profundidad innecesaria, el misterio parece impostado y el ritmo es irregular. Cabe señalar que a nivel formal la cinta sí está a la altura, destacando la fotografía a cargo de Nicolas Loir y la partitura musical compuesta por Paweł Mykietyn. El filme tiene un buen reparto encabezado por la pareja principal formada por Camille Cottin como una mujer que evoluciona de manera indescifrable y Romain Duris como el testigo desconcertado y cuenta con Céleste Brunnquell y Denis Podalydes.  


 

jueves, 13 de agosto de 2026

La última casa * *

  Después de “Fast & furious X” Louis Leterrier ha dirigido este largometraje estrenado a inicios de agosto en Netflix. En una situación inexplicable, una familia de cuatro miembros se encuentra confinada en su casa, sin poder salir. A medida que las provisiones disminuyen, deben aprender a ser ingeniosos para sobrevivir y desentrañar la misteriosa fuerza que los atrapa. Ellos se dan cuenta de que lo mismo ha sucedido con todos sus vecinos. La historia se puede dividir en en dos partes: la primera sobre la lucha por la supervivencia en un ambiente reducido, y la segunda presenta el enfrentamiento con las criaturas responsables de su encierro. Esta coproducción estadounidense de terror suave y un componente de ciencia-ficción remite al confinamiento por la pandemia, describe el aguante y la supervivencia en familia y tiene una atmósfera opresiva, si bien da la sensación que la trama es más simple de lo que intenta parecer. La primera hora resulta interesante y mantiene la intriga pero el tercer acto es poco convincente y discutible en cuanto al guion. El filme está interpretado por la actriz Greta Lee y el actor Wagner Moura. La propuesta tiene una recepción irregular por parte de la crítica y los espectadores. 


 

 

Gatos callejeros de Ricky Gervais * * *

  Aparte del anime japonés “La heroína del lazo”, el siguiente proyecto estrenado a inicios de agosto en Netflix es el creado, escrito y codirigido por Ricky Gervais (responsable de la serie “Derek”) y Elliot Dear (Love, Death + Robots. Vol. 2: por toda la casa”). Sigue las tribulaciones de un grupo de gatos callejeros británicos de todas las clases sociales, que buscan compañía mientras reflexionan sobre la vida cotidiana, siembran el caos y urden una travesura disparatada tras otra. Esta miniserie estadounidense de animación compuesta de seis episodios es una comedia de situación sobre gatos malhablados que viven a su aire que resulta grosera, el humor es vulgar pero gracioso,  subyace cierta melancolía y habla de la angustia existencial. La historia tiene lugar en una casa londinense abandonada donde Gus convive con otros tres gatos callejeros. Pasan el tiempo mirando programas ridículos en televisión, comentan noticias y discuten sobre temas irrelevantes. En la trama principal, el grupo intenta ayudar a una gatita perdida a volver a su hogar. La serie lanza chistes aceleradamente y el propio Gervais da voz a uno de los personajes. La propuesta obtuvo críticas irregulares más bien negativas pero parece que gusta más a los espectadores. 


 

El escándalo de Trustor desde dentro * * *

  Se ha estrenado a inicios de agosto en Netflix el primer proyecto en solitario realizado por Karin af Klintberg. En la primavera de 1997, cinco personas compraron la sociedad de inversión Trustor. Sobre el papel, todo parecía estar en orden, pero tres meses después se destapó la estafa. A día de hoy, uno de los mayores delitos financieros de Suecia sigue envuelto en el misterio. Nadie sabe realmente qué ocurrió, quién hizo qué, ni cómo se vieron afectadas las vidas de los implicados por los conflictos que se prolongaron mucho tiempo después de que se cometiera el delito. El cerebro detrás de la estafa, Joachim Posener, desapareció sin dejar rastro y ha logrado mantenerse oculto tanto de la Interpol como de la policía sueca durante treinta años. Ahora, la documentalista lo ha encontrado. Esta miniserie documental sueca compuesta de tres episodios trata sobre quizás el más grande fraude ocurrido en Suecia en 1997, se acerca a la verdad del complicado escándalo financiero logrando que sea accesible para el espectador y revela las personalidades excéntricas de algunos protagonistas. La propuesta aprovecha los silencios ante las preguntas incómodas y los audios reales de época colocados de fondo. 


 

Pollo a lo grande: una conspiración de comida rápida * * *

  Un título estrenado en Netflix a inicios de agosto es el debut dirigido por Liana Stewart. En un experimento de 28 días, el cómico Mo Gilligan recorre Reino Unido y Estados Unidos comiendo únicamente pollo frito para descubrir qué hay detrás de esta industria. Este documental británico señala verdades alarmantes aunque no revela nada revolucionario. La propuesta es entretenida, ágil e instructiva. Nos recuerda que el pollo frito y la pobreza están relacionadas con una mala alimentación, sobrepeso y problemas de salud. Cabe decir que Gilligan se muestra afable, modesto y simpático.