Se ha estrenado a principios de septiembre en Netflix el primer largometraje dirigido por Diego Núñez Irigoyen tras codorigir la miniserie “La vida breve”. Tío Mochales es una empresa que, hace años, era la reina indiscutible del queso español, pero hoy intenta mantener las apariencias. Su última gran idea: organizar un retiro rural para fomentar el espíritu de equipo en el pueblo donde se fundó la empresa. Pero lo que pretendía ser una escapada para reencontrarse con los "valores tradicionales" se convierte en una trampa cuando descubren que se avecinan despidos, y muchos. Lo que prometía ser una salida motivadora se convierte rápidamente en un campo de batalla de halagos, traiciones y filtraciones. La película española es una aceptable comedia con cierto humor negro que hace una especie de sátira laboral con el entorno poco profunda e intenta analizar la cultura empresarial ultracapitalista y tóxica. Cabe señalar el uso correcto del entorno rural como contraste frente al lenguaje corporativo. La propuesta tiene algunos diálogos afilados, resulta entretenida y tiene un buen y extenso reparto formado por Alexandra Jiménez, Maribel Verdú, Pedro Casablanc, Raúl Tejón, Blanca Martínez, Víctor Rebull (visto en “Calladita”), Pepe Viyuela y Saturnino García.






