viernes, 13 de marzo de 2026

Pillion * * *

 

 

 Una relación amo-sumiso

  Recuerdo que hace pocos años por el día del Libro me compré un libro de temática gay titulado “Box Hill” (2020) de Adam Mars-Jones. Cuando el año pasado se presentó en el festival de Cannes “Pillion” (vocablo que significa asiento trasero) cuyo argumento me era conocido, me alegré que se tratara de su adaptación al cine que supone el debut escrito y dirigido por Harry Lighton tras cortometrajes de temática similar (el primero fue “Wren boys”). Colin, un hombre introvertido, se queda prendado de Ray, el carismático y atractivo líder de una banda de moteros que le toma como sumiso, dinamitando su rutina y cambiándole la vida.

Este es un revelador drama británico con toques de humor que cuenta una historia de iniciación tardía de un hombre joven poco experimentado que tiene una singular relación íntima con un motero frío que le toma como un esclavo sumiso. La película habla de temas como el deseo, el juego de poder y las contradicciones en una pareja, los límites del abuso y el consentimiento, tiene escenas explícitas subidas de tono pero no juzga a los personajes, simplemente los observa en sus acciones y silencios. Creo que en el fondo la historia puede interesar al espectador más allá del colectivo LGTBIQ+ porque habla de los roles en las relaciones de pareja. La cinta es bastante fiel al argumento de la novela pero de entrada hay una diferencia importante: mientras que en el libro se cuenta desde el presente la historia que tuvo el protagonista con un hombre en los años setenta, la película transcurre en una época reciente donde ya existen redes sociales. Además, la novela daba más importancia a las relaciones familiares y a la dinámica entre la comunidad de moteros que es tratada con respeto lejos de los prejuicios como un colectivo peligroso. La adaptación al cine tiene un guion conciso y destacan las actuaciones de Harry Melling (“Harvest”) y Alexander Skarsgard con buena sintonía juntos. El primero compone un personaje tierno con el que es fácil empatizar y supone un gran papel protagonista para el actor. El segundo rompe con su imagen de heterosexual prototipo en un personaje más complejo de lo que parece y que oculta más de lo que muestra físicamente. Los actores están bien acompañados de Douglas Hodge y Lesley Sharp como los padres de Colin. Cabe señalar aspectos como una fotografía con toques de ensoñación en algunos momentos, la ambientación suburbana en Bromley y la banda sonora incluye buenas canciones como  “Chariot (suo mio carro)”, “I will follow him” y “Bad feeling”.

El film se llevó el premio al mejor guion en la sección Un certain regard del festival de Cannes del año pasado, Melling fue premiado como mejor actor en la sección oficial de la Seminci de Valladolid, ganó el premio Gotham a mejor guion adaptado y fue nominado a mejor actuación secundaria para A. Skarsgard, obtuvo cuatro premios BIFA  a mejor película británica independiente, guionista debutante, vestuario y maquillaje y peluquería de diez nominaciones incluyendo mejor dirección, guion, interpretación protagonista y secundaria, director debutante y montaje, fue nominado al Sindicato de Directores a mejor dirección novel y obtuvo tres merecidas nominaciones a los BAFTA a mejor film británico, guion adaptado y debut británico.

Valoración: 7'5

Lo mejor: el guion y los actores principales.

Lo peor: un tramo final quizás poco desarrollado.

 


La relación entre Colin y Ray es desequilibrada. Por un lado, Colin quizás cree que siendo obediente es aceptado por su compañero y el grupo de moteros hasta que una noche se rebela y le provoca. Por el otro, Ray es un personaje misterioso (la novela especula sobre un posible origen de familia adinerada) que en algún momento da una mínima muestra de afecto por Colin cuando este se quema las manos pero que quizás no está preparado para tener una relación cariñosa con otro hombre.

La parte final en la película no está muy desarrollada ya que después del día libre que disfrutaron juntos Colin y Ray, este desaparece y parece que nadie sabe dónde está. En la novela se narra que Ray murió y su madre impidió que Colin se quedara con algunos recuerdos del piso que compartieron juntos durante unos años.

La última escena es esperanzadora porque Colin conoce a un hombre con el que puede tener una relación más igualitaria ya que quizás ha aprendido de sus propios límites.

Cleaner: rescate vertical * *

  Tras “Ángeles del desierto” Martin Campbell ha dirigido este largometraje británico estrenado en cines. Un grupo de activistas toma el control de la gala anual de una empresa energética en Londres y secuestra a los trescientos asistentes para denunciar la corrupción de los anfitriones. Todo se complica cuando las discrepancias entre los extremistas y su líder amenazan con el asesinato de todos los presentes. Suspendida a cincuenta pisos de altura en el exterior del edificio, una exsoldado convertida en limpiadora de ventanas será la única que podrá rescatarlos a todos, incluido a su hermano. Este es un pasable thriller de rascacielos inspirado en la superior cinta “La jungla de cristal” pero con una protagonista femenina. La película tiene escenas de acción tensas, no es pretenciosa y resulta entretenida. Además, está protagonizada por una entregada Daisy Ridley (que ya ha demostrado su valía física) y cuenta con los actores Taz Skylar (miniserie “Boiling point”) y Clive Owen. 


 

La sombra de mi padre * * * *

  Esta es la ópera prima coescrita y dirigida por Akinola Davies tras el cortometraje “Lagarto estrenada en salas. Akin y Remi viven tranquilamente en una aldea rural junto a su madre, un día aparece su padre ausente Folarin y les dice que le acompañen a Lagos porque tiene que cobrar unas deudas. En el transcurso de un solo día en Lagos, la capital de Nigeria, durante la crisis electoral de 1993, el padre, distanciado de sus dos hijos pequeños, viajan por la inmensa ciudad mientras la inestabilidad política amenaza su regreso a casa. La coproducción nigeriana y británica cuenta un relato semiautobiográfico en forma de emotivo drama sobre un padre ausente  interpretado por Sopé Dírísù (en “Casa ajena”) que se encuentra brevemente con sus dos niños (Godwin Egbo y Chibuike Marvelous Egbo), los tres hacen un buen trabajo y la historia está contado desde el punto de vista de los hermanos. La película ofrece una mirada observadora e íntima de la infancia, habla sobre la identidad, el conflicto familiar y social, funciona como una muestra de cine sensorial y resulta emotiva. El film estuvo el año pasado en la sección Una cierta mirada del festival de Cannes, obtuvo una mención honorífica en el festival de Chicago y el premio Dragon del jurado joven en el festival de Göteborg. Además, ganó dos premios Gotham a mejor  dirección novel e interpretación protagonista para Sopé Dírísù, fue nominado al premio Discovery en los EFA, ganó el premio a mejor dirección en los BIFA de doce nominaciones incluyendo mejor película británica independiente, guion, director y guionista debutante, fotografía, montaje, música, sonido y diseño de producción y se alzó con el BAFTA a mejor debut británico. 

 


El último vikingo * * *

  Se ha estrenado en salas españolas este título dirigido por Anders Thomas Jenses tras “Jinetes de la justicia”. Anker sale de prisión tras cumplir una condena de quince años por robo. El dinero del atraco fue enterrado por su hermano Manfred. Solo él sabe dónde está. Por desgracia, desde entonces Manfred ha desarrollado un trastorno mental que le ha hecho olvidarlo todo. Juntos, los hermanos emprenden un viaje inesperado para encontrar el dinero y descubrir quiénes son en realidad. Esta coproducción danesa es una ágil comedia negra en que el director maneja bien los cambios de tono aunque el ritmo es irregular e incluye flashbacks. La película habla de las personas inadaptadas y marginadas y aunque tiene momentos grotescos, cuenta un emotivo relato fraternal y de redención. Además, está bien protagonizada por los actores Mads Mikkelsen en el personaje disociado de Manfred y Nikolaj Lie Kaas en el papel desconcertado de Anker; ambos ya estuvieron en “Un asunto real” y tienen buena química juntos. El film se presentó en la mostra de Venecia fuera de concurso, estuvo en la sección oficial del certamen europeo de Sevilla y fue nominado al premio del cine europeo al mejor actor para Mikkelsen. 


 

jueves, 12 de marzo de 2026

Parque Lezama * * *

Juan José Campanella, cuyo anterior largometraje fue “El cuento de las comadrejas” ha escrito y dirigido esta adaptación de la exitosa obra teatral de Herb Gardner que se ha estrenado a inicios de marzo en Netflix. Un exmilitante comunista y un hombre que cree en el 'vive y deja vivir' entablan una amistad en el banco del parque, entre historias llenas de humor y ternura. La película argentina que está relacionada con la cinta “Dos viejos chiflados” (1996) es una comedia dramática generacional en que el director propone un viaje casi onírico y nostálgico que ofrece reflexiones filosóficas y el texto conserva algo de actualidad. La propuesta es agradable de ver aunque no tiene grandes gags y se sustenta en la química entre los actores Eduardo Blanco y Luis Brandoni que ya representaron la obra en Argentina. Tengo que decir que Campanella tiene mejores títulos que este en su filmografía. 


 

Los dinosaurios * * * *

  Este proyecto es el realizado por Nick Soolingin-Jordan tras codirigir títulos de no ficción como la miniserie “El planeta perfecto”. El que nos ocupa trata sobre el ascenso y la caída de los dinosaurios a lo largo de cientos de millones de años. Se centra en el periodo Mesozoico, realiza un recorrido más detallado por esa era, sus ecosistemas y el evento catastrófico que le puso fin. Producida por Amblin y S. Spielberg, esta miniserie estadounidense formada por cuatro episodios es un notable documental en que cada uno de los capítulos cuenta varias historias cortas desde la perspectiva de los dinosaurios, tiene un arco narrativo bien construido, logrados efectos visuales que parecen sacados de imágenes reales de nuestro planeta y está narrado con la voz en off del inconfundible actor Morgan Freeman. Así pues, esta propuesta es una digna heredera de la recordada serie documental de la BBC "Caminando entre dinosaurios" (1999). 


 

Máquina de guerra * * *

  El siguiente título estrenado a inicios de marzo en Netflix es el dirigido por Patrick Hughes tras “El hombre de Toronto”. Durante la etapa final de selección del Ejército de EE. UU., el entrenamiento de un equipo de élite se convierte en una lucha por la supervivencia contra una amenaza inimaginable. Esta coproducción australiana es una película de acción que mezcla el cine bélico y la ciencia ficción (recuerda a “Predator”), está rodada con eficacia con una cámara enérgica y una fotografía con tonos fríos, mantiene el ritmo, resulta entretenida, tiene escenas de combate bien coreografiadas y logrados efectos visuales. Sin embargo, el guion carece de ironía y crítica social y los personajes no tienen profundidad. El film tiene un atractivo grupo de actores encabezado por Añan Ritchson que cumple en su papel, acompañado de un reparto formado por Dennis Quaid, Stephan James, Jai Courtney, Esai Morales y Daniel Webber.