Cabe señalar este largometraje español escrito y dirigido por Fernando Franco tras “Subsuelo”. Manuel, un sacerdote muy apreciado en su parroquia, está a punto de colgar los hábitos y empezar una nueva vida. Sin embargo, cuando su pasado amenaza con salir a la luz, se verá obligado a afrontar el peso de sus propias acciones. Comienza, así, un viaje sin retorno en el que desafiará abiertamente a la institución que lo protegió. Este es un crudo drama sobre la culpa y lo imposible de perdonar que habla de los abusos sexuales de la Iglesia y la búsqueda de paz de un personaje complicado y utópico. Hay que decir que el conflicto principal no solamente atañe a una persona sino a un sistema con problemas para asumir sus propios errores. La película realizada con aparente asepsia y una fotografía austera plantea cuestiones incómodas al espectador aunque es un poco discursiva y sobreexplicada. La cinta está bien protagonizada por Alberto San Juan, acompañado de un reparto con Pedro Casablanc, Miguel Rellán, María Galiana, Luis Callejo, Ramón Barea, Pablo Gómez-Pando y Nacho Sánchez. Es curioso que el filme no se haya presentado antes en un festival de cine como el de Málaga aunque su estreno coincidiendo con la visita del Papa León XIV a España es oportuno y me alegro de que tenga una buena acogida del público.

No hay comentarios:
Publicar un comentario