Ha tenido un estreno limitado en cines antes de llegar a Netflix a inicios de junio este título dirigido por Gabe Ibáñez cuyo anterior largometraje fue “Autómata”. Una mujer es hallada por la policía dentro de un contenedor en el puerto de Barcelona, amordazada y maniatada. Incapaz de recordar su identidad, es trasladada al hospital, donde su vida vuelve a estar en peligro tras un intento de asesinato. La detective Anna Ripoll es asignada para investigar este enigmático caso junto al oficial Quique Zárate. Juntos se embarcarán en una carrera a contrarreloj por descubrir la identidad de esta misteriosa mujer y los secretos ocultos en su memoria. Basada en la novela de Rosa Montero y Olivier Truc, la película española es un thriller dramático policial que tiene convenciones del subgénero, lugares comunes y un tono un poco taciturno. Creo que la contención le pasa factura al conjunto. No obstante, la película maneja bien la tensión en las escenas de acción y a través de los espacios, el ritmo es ajustado, cabe señalar la fotografía de tonos apagados a cargo de Bernat Bosch y la banda sonora compuesta por Fernando Velázquez. La propuesta se centra en los personajes que están bien interpretados por Candela Peña (gran actriz a a la que echo más de menos en el cine y quizás su participación en el programa “La revuelta” siendo ella misma le puede perjudicar para encontrar buenos papeles), Ana Rujas y Pol López. Además, el reparto incluye a Manolo Solo, Kira Miró y Esther Noya.

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