Este es el tercer largometraje coescrito y dirigido por Johanna Moder. Julia, una exitosa directora de orquesta de cuarenta años, y su pareja Georg anhelan tener un hijo cuando el Dr. Vilfort, especialista en fertilidad de una clínica privada, les ofrece esperanzas con un procedimiento experimental. Julia se queda embarazada tras un exitoso tratamiento en la clínica. Sin embargo, el parto no sale como estaba previsto y se llevan al bebé inmediatamente para someterlo a un tratamiento adicional, dejando a Julia y a su marido sin saber lo que ha ocurrido. Cuando Julia se reúne por fin con el niño, se siente extrañamente distante. La presencia del bebé pone a prueba su matrimonio, ya que se hace evidente que Julia tiene dudas sobre si el bebé que han traído a casa y que no llora es realmente suyo. Esta coproducción austriaca es un thriller dramático psicológico cuyo argumento puede recordar a la superior cinta “La semilla del diablo” y habla de las zonas grises de la maternidad. La película que nos ocupa tiene una premisa inquietante y se mueve entre las dudas; sin embargo, resulta más bien previsible, la puesta en escena es distante y la resolución es un poco confusa y mejorable. Cabe señalar la entregada actuación de la actriz Marie Leuenberger (“Último robo en Berlín”) y el reparto cuenta con Claes Bang. El filme estuvo el año pasado en la sección oficial de la Berlinale y el festival de Sitges con una recepción crítica irregular y obtuvo seis nominaciones a los premios del cine austriaco a mejor película, actriz, actor para Hans Löw, actriz de reparto para Julia Franz Richter, música y diseño de producción.

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