A mediados de agosto se ha
celebrado una nueva edición del festival aragonés de comedia de Tarazona y el
Moncayo en que fueron premiados los cortometrajes “Madreselva” (también fue
reconocido en el certamen de l’Alfàs del Pi) y “Artesanía”.
Casi en las mismas fechas entre
los días 11 y 18 se ha celebrado el festival internacional de cine de Sarajevo
con sede principal en el teatro principal de la capital de Bosnia y
Herzegovina, certamen que ya destaquemos en ediciones anteriores antes de la
pandemia. Este interesante certamen muestra el cine reciente sobre todo del
este del continente europeo y de la zona balcánica.
En primer lugar, en la sección competitiva
se presentaron títulos como Animal, Libertate, Europa y Day of the tiger.
En segundo término, en la más
abundante competición de documentales estuvieron films como los siguientes: A
day, 365 hours, What’s to be done, Requiem to the hot days of summer, Fairy
garden, Body y My muslim husband.
Además, en el apartado Open air
se pudo ver las películas Bosnian pot y Die before death, por ejemplo.

Sobre el palmarés de esta vigésimo
novena edición, el jurado oficial estuvo presidido por la actriz Mia Wasikowska
que reconoció con el Corazón de Sarajevo a mejor película a la coproducción
suiza “Blackbird Blackbird Blackberry” de Elene Naveriani (ya pasó por la
Quincena de realizadores del festival de Cannes) y Ekaterine Chavleishvili fue
premiada como mejor actriz; el premjo a mejor dirección fue para Philip
Sotnychenko por el film ucraniano “La Palisiada”, la coproducción húngara “Fairy garden” de
Gergő Somogyvá obtuvo el premio especial del jurado y la macedonia “Silence of
reason” de Kumjana Novakova fue reconocida con el premio a los derechos
humanos. Cabe añadir que el título croata “Valerija” de Sara Jurinčić ganó el
premio a mejor cortometraje dee no ficción, el cortometraje húngaro “27” de
Flóra Anna Buda se llevó el Corazón de Sarajevo a mejor cortometraje, la coproducción húngara “Falling” de Anna Gyimesi fue distinguido como mejor
película realizada por estudiantes y el film croata “Short cut glass” de David
Gašo obtuvo una mención especial.

Este año recibieron los corazones
de Sarajevo honoríficos a su trayectoria los directores Charlie Kaufman, Lynne
Ramsay y el documentalista Mark Cousins.
Ahora vamos a destacar estos
títulos que formaron parte en varias secciones de esta edición del festival de
Sarajevo:
Lost Country
Uno de los films señalados de la
sección competitiva de ficción es el tercer largometraje coscrito y dirigido
por Vladimir Perisic cuyo título “Ordinary people” de 2009 ganó el Corazón de
Sarajevo a mejor película. En Serbia, en el año 1996, durante las
manifestaciones estudiantiles contra el régimen de Milosević, Stefan, de quince
años, tiene que pasar por la revolución más dura de todas. Tiene que
enfrentarse a su amada madre, portavoz y cómplice del gobierno corrupto contra
el que se levantan sus amigos. Esta coproducción serbia es un complejo drama sufrido
que cuenta una historia de madurez de un chaval y habla de la culpa generación
de los Balcanes por el que el joven Jovan Ginic fue premiado como mejor actor.
Medium
Este es el segundo trabajo
coescrito y dirigido por Christina Ioakeimidi. Una chica de dieciséis años escapa de la asfixiante realidad del campo
para ver a su hermana embarazada y luego
siente abandonada. Conoce a un estudiante de medicina de 26 años,
recorre la ciudad en su bicicleta, en un viaje para descubrir la ferocidad del
amor. Esta coproducción griega es un drama con componente familiar y de
romance.
Guardians of the formula
Fuera de concurso estuvo este
largometraje dirigido por Dragan Bjelogrlic, que debutó con “Montevideo, god
bless you” y luego hizo la secuela “See you in Montevideo”. En 1958, durante la
Guerra Fría, dos científicos, dos mundos y dos ideologías se enfrentaron en una
carrera por la supervivencia en el Instituto Científico Vinca, cerca de
Belgrado. Esta coproducción serbia y de otros países del este de Europa combina
el drama y el thriller científuico sobre la difícil historia real del primer
trasplante de medula ósea. El film fue reconocido en el útimo festival de
Locarno con el premio Variety Piazza Grande y el Pardo Verde.
Excursion
Tras el cortometraje “The
chicken” Una Gunjak ha deutado en el largometraje en solitario con este título.
La aparentemente pequeña mentira de una adolescente la conduce a una tormenta
de expectativas, condenas y dogmas sociales. Esta coproducción bosnia es un
prometedor drama en que la directora muestra el talento en el reparto juvenil
de actores. La propuesta obtuvo una mención especial en el apartado Cineasti
del presente del certamen de Locarno.
We will not fade away
Dentro del apartado competitivo
de no ficción se pudo ver el segundo trabajo dirigido en solitario por Alisa
Kovalenko. Para cinco adolescentes que viven en la conflictiva región ucraniana
de Donbás, una expedición al Himalaya supone una breve escapada de la realidad.
Presenta un retrato de una generación que, a pesar de todo, es capaz de
reconocer y celebrar la frágil belleza de la vida. Esta coproducción ucraniana
ofrece un viaje emotivo de unos jóvenes ucranianos antes que sus vidas cambien
y destaca la bella escena final. El film estuvo en la sección Generation del
pasado festival de Berlín.
Bottlemen
En el vertedero de Vinča se arrojan
cada día más de mil toneladas de residuos. Tras cuarenta años de existencia,
este mismo yacimiento se ha convertido ahora en un paisaje tóxico formado por
colinas de basura de más de cincuenta metros de altura. Este vasto paisaje es
el lugar de trabajo de una comunidad de recolectores de materias primas
-personas de la marginalidad, cuya supervivencia depende por completo de una
economía de gestión de residuos en rápida evolución. Ante la inminente
privatización del vertedero, toda una comunidad de botelleros se ve abocada a
un callejón sin salida, atrapada en la brecha entre la modernización
tecnológica y un sistema de asistencia social inadecuado. Esta coproducción serbia que supone el debut
de Nemanja Vojinovic combina el aspecto
etnográfico sensible y el sensorial envolvente. La película ganó el Corazón de
Sarajevo a mejor documental.
De facto
También cabe señalar el segundo
trabajo realizado por Selma Doborac. Se trata de un documental austriaco que
busca encontrar respuestas a la pregunta de cómo el cine puede involucrarse con
complicidad en crímenes de lesa humanidad, violencia extrema y terrorismo de
Estado sin ser cómplice de ello. El film fue reconocido con el
premio especial para la promoción de la igualdad de género.
Sirin
Para acabar podemos apuntar el
debut en el largometraje coescrito y dirigido por Senad Sahmanovic. La trama
sigue a Natali, quien abandonó la ex Yugoslavia inmediatamente después del
comienzo de las guerras de la década de 1990. Como muchas otras personas de esta
zona, emigró al extranjero en busca de una vida mejor y un futuro más seguro.
Después de varios años en el extranjero, busca adaptarse completamente a la
vida en un nuevo entorno, deseando cambiar su identidad y borrar sus orígenes.
Este es un caso legal inusual sobre la herencia de una anciana rica que no
tenía familia la traerá de vuelta a su país de origen, Montenegro. El drama
procedente de Montenegro estuvo en el apartado Open air de esta edición del
festival de Sarajevo.