viernes, 19 de junio de 2026

El día de la revelación * * *

  

Revelar la verdad oculta

  Se ha estrenado en cines uno de los títulos más esperados de la temporada, coescrito y dirigido por Steven Spielberg después de “Los Fabelman” que regresa al terreno de la cienciaficción, género al que se ha dedicado durante su trayectoria. La historia sigue a Daniel Kellner, un experto en ciberseguridad que posee información clasificada sobre encuentros con extraterrestres y tecnología alienígena, y a Margaret Fairchild, una meteoróloga de Kansas City que comienza a experimentar habilidades extraordinarias, como hablar en lenguas desconocidas y percibir pensamientos y emociones de otros. Ambos descubren que fueron abducidos de niños y modificados por seres extraterrestres, lo que les otorga capacidades únicas: Daniel comprende patrones matemáticos y lenguajes universales, mientras Margaret desarrolla habilidades telepáticas. A medida que la historia avanza, Daniel y Margaret se enfrentan a la corporación Wardex y a agencias gubernamentales que han ocultado la existencia de vida extraterrestre durante décadas.

Tenía ganas de ver “El día de la revelación” por el tema que trata y para tener mi propia opinión tras ver críticas dispares. Coescrito por David Koepp que ya fue guionista de anteriores títulos de Spielberg, este largometraje estadounidense de ciencia ficción completa la trilogía junto con “Encuentros de la tercera fase” y “E.T. el extraterrestre”. La trama combina persecuciones, intrigas y escenas de acción, incluyendo la toma de control de un canal de televisión para revelar la verdad al público y habla sobre la responsabilidad de compartir la verdad. La película parece dividida en dos partes: una, en que un experto en ciberseguridad (interpretado por Josh O’Connor, uno de mis actores favoritos) está dispuesto a revelar secretos de Estado guardados secretamente resulta un poco discursiva y tiende al thriller conspiranoico; la otra está protagonizada por una estupenda Emily Blunt como una presentadora de televisión, una mujer del tiempo reconvertida en superheroína vidente. Afortunadamente, las dos coinciden en magistrales secuencias de acción. La propuesta es exaltada, realizada con buen pulso y ofrece un espectáculo digno de verse en pantalla grande. Sin embargo, parece que en la segunda parte el conjunto queda supeditado al mensaje de empatía que Spielberg quiere transmitir al espectador, si bien ya lo conocemos de antemano porque ya sabemos que el director cree en la existencia de extraterrestres.

Se nota que el director cree en la historia que cuenta, se toma su tiempo en presentar a los personajes principales e intenta emocionar al espectador. No obstante, creo que la película hubiera funcionado mejor en los años noventa o principios de los 2000 eliminando el contexto convulso actual. En la proyección en que la vi, hubo asistentes que se rieron en algunos momentos sin tomársela en serio sin ser una comedia. Quizás en esta sociedad cínica en que vivimos, una propuesta como esta no resulta convincente, además de que entiendo que haya sido decepcionante para algunos ya que no ofrece nada nuevo en la filmografía del director.

El director vuelve a contar con la tal vez última banda sonora compuesta por John Williams y la fotografía a cargo de Janus Kaminski. El reparto incluye a Colin Firth como un villano corporativo, Eve Hewson como Jane, compañera de Daniel, Colman Domingo como el director de activos biológicos de Wardex convertido en desertor y defensor de la divulgación y Wyatt Russell (“Empezar de nuevo”) como el novio de Margaret.

Cuando aparecieron las primeras críticas entusiastas se dijo que esta era la mejor película de Spielberg en veinte años y quizás no sea para tanto pero resulta muy recomendable. La cinta logró el número uno en su estreno en la taquilla española y estadounidense pero en un año con fuertes blockbusters como “Proyecto Salvación”, “La odisea” y “Dune: parte tres” con aspiraciones a la próxima temporada de premios, me parece bien que “El día de la revelación” se haya estrenado en verano fuera de la órbita de los premios.

Valoración: 6’5

Lo mejor: la secuencia con el coche y el tren, Emily Blunt y la música.

Lo peor: un guion mejorable. 


 

Hay puntos en la trama inexplicables: la escena de Daniel en el campo que recuerda al filme “Señales” y que después de intentar impedir que se emitan los videos por televisión, el personaje de Noah desiste sin más. Entiendo que para algunos el final es decepcionante por ser conceptual y poco potente pero a mí no me parece mal.

 

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