El inicio del amor al séptimo arte de Spielberg
Después del notable film “West side story” Steven Spielberg ha realizado este largometraje estadounidense que se ha estrenado a mediados de febrero en cines. Ambientado a finales de la década de 1950 y principios de los años sesenta, un niño de Arizona llamado Sammy Fabelman, influido por su excéntrica madre, artista, y su pragmático padre, ingeniero informático, descubre un secreto familiar devastador y explora cómo el poder de las películas puede ayudarlo a contar historias y a forjar su propia identidad.
Este es un film semiautobiográfico de la propia infancia y juventud de Spielberg tal y como otros directores ha hecho recientemente como Almodóvar en “Dolor y gloria” o Sorrentino en “Fue la mano de Dios”. Spielberg ha tratado en su cine historias familiares pero esta es una obra más personal, está muy bien narrada y vamos viendo cómo la familia vivió en varios lugares como New Jersey, Arizona y California. Me parece muy interesante el origen de la pasión del niño protagonista por el cine y cómo a través de las diferentes grabaciones que hace, le sirven de aprendizaje vital. Cabe señalar el detallado diseño de producción sin ser espectacular, la sutil música compuesta por John Williams y el reparto de actores formado por una adorable Michelle Williams como la madre pianista que renunció a su profesión, Paul Dano como el padre con el que el niño tuvo una relación más distante, Gabriel LaBelle como Samuel en la adolescencia, Seth Rogen como el amigo de la familia y Judd Hirsch como el hermano de la abuela del niño.
En un principio “Los Fabelman” parecía una de las grandes favoritas en la temporada de premios al ganar el premio del público en el festival de Toronto, fue elegida como una de las mejores películas del año por el American Film Institute y el National Board of Review donde también ganó los premios a mejor director y actor revelación, ganó dos Globos de oro a mejor película dramática y director y el Critic choice award a mejor intérprete joven (LaBelle). Sin embargo, aunque obtuvo siete nominaciones a los Oscar incluyendo mejor largometraje, dirección, guion original, actriz principal para Williams y actor de reparto para Hirsch, es probable que se vaya de vacío.
Valoración: 7’5
Lo mejor: Spielberg transmite la pasión por el cine y la actuación de Michelle Williams.
Lo peor: quizás no es muy necesaria la parte de Sam en el instituto.
Me he acordado que de niño yo también recibí de regalo un tren parecido al de la película. Ojalá hubiera empezado mi afición al cine desde pequeño, seguro que es algo inolvidable para siempre.
Las imágenes que graba el protagonista le revelan el cariño especial que siente su madre y el amigo de su padre, así como las de la fiesta en la playa revelan la imagen que los demás tienen de un compañero de instituto.
Es simpático el final sobre el encuentro entre el joven Samuel y el director John Huston (interpretado por David Lynch) que le aconseja sobre la posición de la cámara en el horizonte.

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